| Tratamiento El tratamiento del paciente EPOC en situación estable debe hacerse de forma individualizada y caracterizarse por un incremento progresivo en la intensidad del tratamiento, dependiendo de la severidad de los síntomas, la limitación al flujo aéreo, la frecuencia y severidad de las exacerbaciones, las complicaciones, la existencia de insuficiencia respiratoria, las enfermedades asociadas y la situación general de salud del paciente. Es importante recalcar que el paciente no debe automedicarse sino que las pautas de tratamiento deben ser prescritas por un médico. El abandono del tabaco es la forma más efectiva de reducir el riesgo de desarrollar EPOC y de frenar su progresión, y junto con la oxigenoterapia domiciliaria son los únicos tratamientos que han demostrado mejorar la supervivencia de esta enfermedad. Ninguna de las medicaciones existentes para la EPOC ha demostrado modificar el progresivo deterioro de la función pulmonar y por ello su objetivo será disminuir los síntomas y las complicaciones.
Para describir el tratamiento de la EPOC dividiremos la enfermedad en 4 estadios según la modificación de Morera de la gráfica de Fletcher.
![]() Los tratamientos propuestos según el estadio en que se encuentre el paciente son: ![]() A Estadío 1 Supresión del tabaco Es el tratamiento más importante en el paciente ya diagnosticado, pero también es la principal medida preventiva para evitar el desarrollo de la enfermedad. Se ha demostrado que el abandono del hábito tabáquico puede disminuir la pérdida de función pulmonar (medida por el FEV1 en la espirometría) y disminuir la tos y la producción de moco. En personas de edad avanzada, o que presentan un deterioro funcional severo, con el abandono del tabaco es posible que mejore su supervivencia respecto a aquellos que continúan fumando. Dentro del tratamiento farmacológico de deshabituación tabáquica se puede utilizar la terapia de sustitución de nicotina (parches, chicles, comprimidos o spray nasal de nicotina) o el bupropion (antidepresivo que ha demostrado ser eficaz para ayudar en el abandono de tabaco). B Estadío 2 Broncodilatadores E l objetivo de su uso es aliviar la disnea y mejorar la tolerancia al esfuerzo del paciente. La mayoría de los pacientes EPOC mejoran con broncodilatadores, incluso aunque la prueba broncodilatadora sea negativa o no significativa, y esto no se correlaciona con un aumento de la función pulmonar (del FEV1) medida por espirometría ni se modifica la historia natural de la enfermedad. Pueden utilizarse a demanda para aliviar los síntomas agudos, o de forma periódica para actuar sobre los síntomas persistentes. La medicación se puede administrar con diferentes tipos de inhaladores: cartucho presurizado (puede asociarse a cámaras espaciadoras), sistema Autohaler o inhaladores de polvo seco (sistema Accuhaler, sistema Turbuhaler, sistema HandiHaler). Nosotros, dada nuestra experiencia clínica, preferimos el uso de los sistemas de polvo seco.
C Estadío 3 Vacunas Dado que las infecciones pulmonares son las complicaciones más frecuentes en los pacientes con EPOC se debe realizar una prevención adecuada mediante la administración de vacunas.
Rehabilitación Hay que evitar la vida sedentaria y se recomienda a todos los pacientes la realización de ejercicio físico cotidiano (simplemente pasear), pues se produce una mejoría subjetiva importante. Los programas de rehabilitación han demostrado que mejoran la disnea, aumentan la tolerancia al esfuerzo y mejoran la calidad de vida al aumentar la participación física y emocional del paciente en las actividades cotidianas. Incluso hay datos que sugieren una disminución del número de agudizaciones y de ingresos hospitalarios por insuficiencia respiratoria aguda. Por ello la rehabilitación respiratoria se debe ofrecer a todos aquellos pacientes con EPOC que a pesar de llevar un tratamiento farmacológico adecuado estén limitados por los síntomas, sin tener en cuenta su edad. Incluso se aconseja que se ofrezca antes de que el paciente presente un grado avanzado de disnea. También se aconseja realizar programas de rehabilitación antes y después de la cirugía de reducción de volumen pulmonar, de trasplante pulmonar o de otros tipos de cirugía pulmonar (neoplasias).
Educación del paciente En la EPOC como patología crónica, es fundamental que tanto el paciente como sus familiares reciban información adecuada sobre la enfermedad, sus factores de riesgo, sus síntomas, sus complicaciones, los hábitos que facilitan su progresión y las medidas terapéuticas necesarias en cada momento de la enfermedad, para mejorar la calidad de vida. Por ello es de gran utilidad instruir a los pacientes en estrategias para el manejo de los problemas de la vida diaria y sobre como afrontar este tipo de dificultades. Es fundamental revisar el cumplimiento el tratamiento y la técnica de inhalación, instruir sobre los distintos tipos de inhaladores y prescribir aquel con cuyo manejo el paciente se siente más cómodo. Los pacientes que reciben tratamiento con oxigenoterapia domiciliaria deben ser informados sobre las distintas fuentes existentes, como utilizarlas y cual es el objetivo del tratamiento. Además el enfermo con EPOC debe ser instruido en el uso adecuado de antibióticos para cuando aparezcan síntomas de infección respiratoria, pues aunque esto no disminuye el número de episodios infecciosos, sí disminuye la gravedad de los mismos. También hay que enseñar al paciente a controlar la sensación de ahogo, "controlando la respiración" en varias posiciones:
Por último hay que realizar educación sobre nutrición, pues el estado nutricional del paciente puede influir en el pronóstico de la EPOC. Se aconseja una dieta rica en frutas y verduras. Si el paciente está obeso se debe perder peso pues le ayudará a tener menos sensación disneica. Si el paciente está muy delgado se aconseja comer alimentos hiperproteicos (carne, pescado, huevos, pollo, leche). Si es necesario se puede pedir el consejo de un dietista, para elaborar una dieta adecuada a cada paciente. D Estadío 4 Oxigenoterapia En las fases avanzadas de la enfermedad la utilización de oxigenoterapia continua domiciliaria (OCD) ha demostrado ser beneficiosa pues mejora la supervivencia, reduce la policitemia secundaria (aumento del número de glóbulos rojos en la sangre) y mejora la hipertensión pulmonar y las condiciones neuropsicológicas del paciente. Para que el paciente se beneficie se requiere que esté correctamente indicado, que se ajuste el flujo de oxígeno necesario para corregir la hipoxemia, se indique un número de horas suficiente al día (más de 16 horas al día) y que el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente sea bueno. Siempre hay que exigir al paciente que no fume. Las formas de administrar el oxígeno son en forma de botellas, concentradores o líquido.
La indicación definitiva de OCD siempre se debe realizar cuando el paciente se encuentre estable clínicamente (más de 3 meses tras la última agudización). También se puede prescribir de forma provisional si el paciente presenta insuficiencia respiratoria aguda. En pacientes que llevan una vida activa puede estar indicado el empleo de oxígeno líquido que permita el suministro de oxígeno durante la realización de esfuerzo físico. También se puede utilizar la oxigenoterapia sólo durante la noche en pacientes con una PaO2 superior a 60 mm Hg durante el día, pero que presentan importantes desaturaciones (mala oxigenación) durante la noche, aunque no está recomendado su empleo generalizado. En pacientes que están en programas de OCD y que realicen viajes de larga duración en avión, se recomienda proporcionar oxígeno durante el viaje, ya que la PaO2 disminuye por la menor presión de las cabinas. Si el paciente EPOC está en fase de inestabilidad, o presenta bullas o quistes, se desaconseja los viajes en avión pues estos cuadros pueden empeorar con los cambios de presión. Cuidados domiciliarios En España los programas de soporte domiciliario (tratamiento de exacerbaciones y soporte domiciliario de la enfermedad) llevados a cabo por los servicios de neumología son escasos. Es ideal que exista una coordinación entre atención primaria y las unidades hospitalarias. Mórficos En pacientes con EPOC muy avanzado se puede utilizar mórficos, pues se ha visto que mejoran la situación subjetiva de disnea, aunque su uso no es generalizado. E Otros tratamientos Tratamiento sustitutivo con alfa-1 antitripsina Se acepta su utilización en pacientes jóvenes, con enfisema pulmonar, que tengan un fenotipo homocigoto PiZZ y con concentraciones séricas de alfa-1 antitripsina bajas. Parece ser que su uso puede tener un efecto beneficioso leve, aunque no está claro, por lo que no se recomienda su empleo generalizado en todos los pacientes. Mucolíticos Aunque algunos pacientes con esputo viscoso se pueden beneficiar del tratamiento con mucolíticos, los beneficios globales parecen ser muy escasos. Están comercializados ambroxol y carbocisteína. Antioxidantes Dentro de los agentes antioxidantes se encuentra la N-acetilcisteína. Algunos estudios indican que puede disminuir el número de exacerbaciones y mejorar aspectos clínicos subjetivos, y por lo tanto tener un papel en los pacientes con infecciones recurrentes. Corticoides orales Se pueden utilizar en aquellos pacientes que presenten exacerbaciones que se acompañen de broncoespasmo, o cuando en una visita de seguimiento no se haya detectado una evolución favorable. En general se recomienda en las agudizaciones no utilizar tratamientos con corticoides orales durante más de 7 días. De todas formas, en algunos pacientes EPOC muy evolucionados se han utilizado a dosis muy bajas y durante períodos prolongados de tiempo. Diuréticos Pueden utilizarse si el paciente presenta signos de insuficiencia cardiaca derecha. Almitrina Cuando se comercializó era un fármaco muy prometedor, pero su uso en la actualidad está muy restringido. Antitusivos Aunque la tos es con frecuencia un síntoma molesto en la EPOC tiene un papel protector significativo, por lo que el uso regular de antitusivos no está indicado en estos pacientes. Tratamiento quirúrgico En pacientes EPOC muy seleccionados se pueden realizar tratamientos quirúrgicos para mejorar la función pulmonar y la calidad de vida. Como tienen una elevada morbi-mortalidad su indicación se establecerá en pacientes con enfermedad severa, que no hayan demostrado mejoría con el tratamiento convencional, pero que posean potencial de rehabilitación tras la cirugía.
Trasplante pulmonar La EPOC es la indicación más frecuente de trasplante pulmonar (un 35%) y la que presenta mejores índices de supervivencia tras la cirugía (79% en el primer año y 62% a los 3 años). Aunque no está claro que aumente la supervivencia sí se ha demostrado que mejora la función pulmonar, el intercambio de gases, la tolerancia al esfuerzo y la calidad de vida. El trasplante puede ser unipulmonar o bipulmonar. Es un tratamiento beneficioso en casos de EPOC avanzado pero no hay que olvidar que existe una edad límite (inferior a 60-65 años para el trasplante unipulmonar e inferior a 50-55 años para el bipulmonar). F Tratamientos del futuro: En la actualidad están en fase de investigación nuevos fármacos, lo cual nos hace pensar que en el futuro dispongamos de otros tratamientos beneficiosos para estos pacientes. |
|||||||||||||||||||||||||||||
| |
|||||||||||||||||||||||||||||